¿Y si gran parte de la realidad que estás viviendo no la hubieras elegido conscientemente?
Vivimos convencidos de que decidimos quiénes somos, qué queremos y hacia dónde dirigir nuestra vida. Sin embargo, gran parte de nuestras decisiones, pensamientos, emociones y comportamientos nacen de una mente que funciona de manera inconsciente, llevándonos una y otra vez hacia experiencias que creemos no haber escogido.
Aprendiendo a ser humanos invita a comprender cómo se comporta la mente, cómo construye nuestra percepción de la realidad y cómo, al vivir identificados con ella, inconscientemente, accedemos a realidades que terminamos interpretando como circunstancias que simplemente nos han tocado vivir.
A través de esta comprensión, la obra propone detenernos y observar los mecanismos inconscientes desde los que pensamos, sentimos, decidimos e interpretamos cuanto nos sucede.
Ampliar nuestro campo de conciencia significa comenzar a hacer visible aquello que hasta entonces permanecía fuera de nuestra percepción, porque mientras no seamos capaces de reconocer determinadas posibilidades, continuaremos moviéndonos dentro de los mismos límites, tomando decisiones similares y accediendo a experiencias que encajan con aquello que nuestra mente ya conoce.
Cuando cambia el lugar desde el que observamos nuestra vida, también cambian las posibilidades que somos capaces de reconocer, las decisiones que podemos tomar y las realidades a las que podemos acceder.
Esta obra literaria invita a
cuestionar todo aquello que consideramos verdadero, reconocer las creencias y condicionamientos que determinan nuestra manera de interpretar la realidad y descubrir hasta qué punto muchas de nuestras decisiones no nacen de una elección consciente, sino de aquello que conocemos y hemos aprendido a creer que es posible.
Cuando comenzamos a observar esos límites, aparece la posibilidad de contemplar realidades que antes ni siquiera formaban parte de nuestro campo de percepción.
Y es precisamente ahí donde comienza la verdadera libertad de elegir.
Eso implica observar qué estamos repitiendo, qué decisiones tomamos siempre de la misma manera, qué posibilidades descartamos sin siquiera considerarlas y qué parte de nuestra realidad seguimos construyendo desde condicionamientos que ni siquiera sabemos que tenemos.
Porque no podemos elegir conscientemente aquello que nuestra conciencia todavía no alcanza a contemplar.
Y quizá ahí se encuentre una de las claves para comenzar a crear una realidad diferente: no intentar conseguir aquello que deseamos desde la misma conciencia que nos ha llevado hasta donde estamos, sino ampliar nuestro campo de conciencia para poder elegir desde un lugar nuevo.
Aprendiendo a ser humanos plantea también qué debemos tener en cuenta cuando queremos acceder a esas otras realidades que sí deseamos vivir. Qué necesitamos observar, qué decisiones debemos aprender a tomar, qué patrones debemos dejar atrás y, sobre todo,
qué necesitamos transformar en nosotros para poder entrar en contacto con experiencias que hasta entonces permanecían fuera de nuestro alcance.
Porque una realidad diferente no comienza cuando finalmente conseguimos vivirla.
Comienza mucho antes: en el instante en que nuestra conciencia se amplía lo suficiente como para poder verla, comprenderla y elegirla.
Esta obra no pretende ofrecer un conjunto de verdades que debas aceptar ni construir una nueva identidad a la que debas aferrarte. Te invita a cuestionar, observar y experimentar por ti mismo. A mirar más allá de aquello que creías ser. A comprender cómo la mente condiciona tu experiencia. Y a descubrir qué posibilidades permanecen fuera de tu campo de conciencia.
Porque quizá aprender a ser humanos no consista en convertirnos en alguien mejor, más exitoso o más consciente.
Quizá consista en comprender cómo hemos llegado a ser quienes creemos ser para descubrir qué podemos llegar a vivir cuando dejamos de estar limitados por aquello que todavía no somos capaces de ver.